Casi siempre nos ponemos a ver qué no tenemos y nos genera muchos sentimientos : angustia, tristeza, melancolía, incertidumbre, ansiedad; pero tenemos pocos momentos que meditamos sobre lo que podemos hacer aquí y ahora para nosotros o las personas que nos rodean.

Saber que hoy tienes la oportunidad de terminar un mal entendido con esa persona que consideras especial para ti o que en tus manos esta ceder un lugar para que otra persona que lo requiera lo tenga, son detallitos , mínimos si te parece, pero que nos hacen ser grandes personas. Escribir esto es solo por la curiosidad de un amigo que me pregunta por qué siempre ver que hay algo más allá de lo que hoy tenemos en nuestras manos?? Es porque descubres tantas cosas que puedes hacer y siento en verdad que hay miles de posibilidades que nos harían la magia de vivir segundos inimaginables y pasar por esta vida, aunque se escuche raro, viviéndola, disfrutándola y dejando tu esencia con las personas que logres tocar.

Esto implica reconocernos como seres humanos que sienten, que perciben y que buscan un cambio a lo que encontramos ajeno a nuestros intereses, que no lo hace estar mal, al contrario, lo llena de opciones nuestras para ser transformadores en ese medio. Lo que importa aquí, es tener ese querer hacerlo para darnos un regalito a nosotros mismos que nos dé orgullo, satisfacción y me atrevo a decir que hasta placer. Somos seres humanos, vivimos en sociedad, por lo tanto implica una relación dialéctica con todos los elementos de ese medio.

Considero que, en el momento en que intentamos convivir, sin restricciones, ni considerar quién es la otra persona, daría un increíble e inimaginable escenario de cooperación que en nuestros días es tan difícil ver por tantas situaciones que nos rodean y, nos hacen perder lo que necesitamos como seres humanos, un ambiente cálido, lleno de posibilidades de amor, de trabajo, de salud, de vida familiar, de intimidad ¿por qué no?

Si dejamos de arrastrar los esquemas que desde nuestra infancia nos hacen tomarlos como válidos y únicos, si rescatáramos esa chispa que como niños tenemos de ser grandes curiosos pero también grandes en nobleza, compañerismo e inocencia que hace que su mundo, por llamarlo de una forma, lo pinten de color magia, en dónde si como persona adulta tienes la oportunidad de filtrarte ahí, te dejaría una maravillosa sorpresa de la facilidad con que resuelven sus problemas, los enfrentan y les dan solución al momento. Es rico aprender, pero más lo es acompañarte en un aprendizaje con las personas que te rodean.

Hay tantas posibilidades de ser felices, sólo es cuestión de atrevernos a dar un poco más de lo que tenemos por compartir, que sin duda, es muchísimo y nos llevaría a ir haciendo aún mas grande lo que sentimos y lo que somos al desnudo con nosotros mismos. Te invito a experimentar lo siguiente:

* poder sentir hoy el aire lentamente recorrer nuestro cuerpo

* poder mirar el cielo como un abanico de posibilidades nuevas para vivir un día

* poder decir lo que sientes a las personas

* decidir lo que es mejor para ti

* saber quien eres y todo lo que puedes aprender de ti mismo al arriesgarte en alguna actividad que te llame la atención

* estar junto a las personas que amas y poder mirarles a los ojos transmitiéndoles lo que son en tu vida.

Son estilos de vida, cierto, pero que al ir aumentándoles ingredientes lo haría un manjar digno de querer gozarlos, promovería el interés por dar un poco más a quien este a tu lado y brindarle la fortuna de entrar en tu mundo.